jueves, 20 de diciembre de 2007

Dichoso Canon

Mientras escribo esta entrada, hay un grupo de señores en el Senado, con Zapatero a la cabeza, votando a favor de la entrada en vigor de la nueva ley de internet, la cual incorpora no sólo la vigencia del canon actual, sino que añade éste a otros productos, como MP3s y teléfonos móviles.

El canon digital, promovido por la SGAE hace unos años, supone un atentado personal, legal, económico y moral contra todos los ciudadanos de nuestro país. ¿Por qué tengo que darle 1,5€ al señor Bisbal o Ramoncín por cada CD o DVD que compro si los voy a usar para grabar mis propias fotos o mis canciones que he grabado con mi micrófono y mi guitarra? Es la vergüenza más grande que ha sufrido el panorama tecnológico español en los últimos años: somos el hazmereir de Europa y del mundo entero. Nos están robando a cara descubierta: ¿sabéis qué presidente tiene 4 mercedes y 2 BMWs? Y a que no sabéis con qué dinero ha pagado estos automóviles...? adivina adivinanza...

El señor Rajoy ha prometido eliminar el canon digital español 'porque no se puede criminalizar a todos los ciudadanos solo por la simple sospecha de que puedan estar pirateando un disco de música'. Y digo yo... ¿qué vamos a piratear con una impresora multifunción, y con un móvil? El PSOE sin embargo ya ha aprobado la ley y nosotros, los españoles de a pie, seguiremos pagando 30€ por una tarrina de DVDs que en Portugal vale 7€ para que la SGAE se enriquezca a nuestra costa. Ojalá le pasase factura al partido político, porque, debéis saber, que desde esta tarde sois, somos, todos criminales.

Y todo esto pasa porque nos callamos como putas y no salimos a la calle a quemar la casas de los responsables. De momento pasa esto en Argentina, o en Francia, o en Italia... o en cualquier lado, menos en España. Por algo nos llaman el culo del mundo.


Enlace al Blog de El Mundo con información específica sobre las tasas para cada producto.

LISI sí y canon también: censura a la vista y atraco consumado, por Juan Ranchal.

1 comentario:

Rocío Brontë dijo...

Vergonzoso.

Sencillamente vergonzoso.

Esto sólo pasa en este país de "charanga y pandereta".

Lamentable.

Rocío Brontë