martes, 29 de abril de 2008

Siendo sinceros

Si hay algo que creo que me caracteriza es mi sinceridad. Para bien o para mal siempre intento ser lo más sincero posible, aunque, todo hay que decirlo, nunca se puede ser del todo en cada minuto de tu vida. Pero esa sinceridad puede ser un arma de doble filo, porque, mal usada, se convierte en una venenosa espina que hiere al que roza.

Lo que jamás podría hacer es mentir a un amigo cuando su futuro inmediato depende, en mayor o menor medida, de esa opinión sincera. No. No miento. Ni lo pienso hacer.

Parece ser que mis puntos de vista, opiniones, o disensiones (llamadlo como queráis) sobre el máster que estoy cursando no han gustado demasiado en algunos sectores de la universidad (y no apunto a nadie, hablo en general). Al inicio del curso, varias personas me pidieron mi opinión sobre el máster; obviamente no podía opinar porque no había materia objetiva sobre la que hacerlo. Conforme fue pasando el tiempo, y con él las asignaturas y los profesores, fui empezando a emitir mi sentencia: el MIVCI tiene muchas cosas buenas, pero también las tiene malas, y pese a quien pese, no son culpa mía. No es culpa mía que exista una preparación deficiente por parte de algunos profesores en las asignaturas que imparten, no es culpa mía que haya una desorganización evidente inter e intramodular. No es culpa mía que muchos de los programas de las asignaturas no tengan nada que ver con la realidad. No es culpa mía que se hayan pasado veinte pueblos con la Memoria de Máster y/o Tesina (en ningún máster de España se pide nada semejante a tal aberración). Lo que sí es mía es la opinión: mi opinión. Y mi opinión no la puede cambiar nadie. O mejor dicho, sí que se puede: trabajando duro para que el año que viene nadie pueda leer una entrada de blog como esta dedicada a un máster (ojo! ello implica 'trabajar'!).

No me gustaría que nadie que ha currado bien y ha conseguido transmitir unos excelentes contenidos en su asignatura se diera por aludido. De todas formas creo que un profesor sabe perfectamente cuándo la asignatura o el módulo están a la altura de un máster oficial en una universidad y cuándo no. La libertad de cátedra, para alegría de algunos y para tristeza de muchos más, se aplica como al interesado le viene en gana, y cómo no, así nos va.

Pero es mi opinión, y a quién no le guste ya sabe, tiene dos trabajos. Al final del curso os haré un análisis general del máster y os diré si os recomiendo o no que lo curséis.

Y para terminar, cierro la entrada con una frase del genial Ugo Foscolo, escritor italiano del 18:


El uso de las facultades que me concedió la naturaleza es el único placer que no depende de la ayuda de la opinión ajena.



Mike

5 comentarios:

Inma dijo...

Jelou, súper Mike! Inma-piloto al habla con mis cervicales fastidiadas (lo que no pille yo...). ¿Sabes que me encantas como persona? Seguro que lo sabes... Porque me gusta tu humor, y también cuando hablas en serio. Contigo se puede tener una conversación que realmente te aporta algo interesante al cabo ´de todo un día agotador tal vez lleno de conversaciones vanales... No pierdas nunca esa sinceridad, porque ya quedamos pocos ¬¬ Yo, por mi parte, sólo puedo darte las gracias por tus opiniones, porque para mí tienen más valor que las de otra gente.

Ains qué grande eres! Que me alegro un montón de que hayas "abierto" el blog de nuevo!

Espero verte pronto por el departamento (a ver si la semana que viene estoy mejor y me paso). Suerte con todo! Un besazo, primor!

PD: la niña a la que le estoy dando clases de inglés tiene el seso comido con el tuenti ese... se llama Cristina, de 4ºESO, por si te la encuentras allí! ¿Te imaginas? :S

Mike Adán dijo...

Muchas gracias por esas palabras tan bonitas Inma. No me las merezco, pero gracias. Lo que yo opino de ti, te lo diré al oído, que mola más.

Ya mismo te mandaré al correo lo que te debo.

Mejórate que te quiero ver por el departamento YA.

Besos. Mike

Rocío Brontë dijo...

Bueno... me pilla un poquito descolocada esta entrada porque no sé exactamente de qué estás hablando, o mejor, con qué estás mostrando tu descontento.

Ya me lo contarás otro día que vaya por Jaén (si quieres, claro).

Un beso fuerte.

P.D. La verdad es que, lamentablemente, personas sinceras y desinteresadas en el mundo en el mundo hoy día se cuentan con los dedos. Así de triste es todo... (hoy se ve que estoy pesimista)

Rocío Brontë dijo...

Desde aquí, mucho ánimo también para Inma, que está pachuchilla, y desearle que se recupere lo antes posible, que yo también sufro de cervicales, y me hago una idea de cómo puede estar.

Lo dicho, que mucho ánimo y un abrazo.

Mike Adán dijo...

Ya te contaré Roci :P