martes, 12 de agosto de 2008

Japón peculiar

Japón, que literalmente significa el país del origen del sol, está compuesto por un conjunto de islas que en total suman en torno a 127 millones de habitantes, 12 de los cuales residen en su capital, Tokyo. Japón es la cuna de los videojuegos tal y como los conocemos hoy en día, de la tecnología y sobre todo de los frikies. No hay un país en el mundo que albergue más frikies que Japón. Y junto con esto, los nipones se caracterizan por una serie de elementos culturales que a nosotros, los occidentales, nos sorprenden, y en muchas ocasiones desconocemos totalmente. En esta entrada os voy a hablar de algunas curiosidades niponas:

La expresión del sistema numeral japonés es diferente al nuestro. Los nipones agrupan los números en grupos de 4 cifras, así que cuando han de expresar cantidades grandes, se vuelven locos mirándose los dedos. “9.836.703″ se dice: “novecientos ochenta y tres diezmiles, y seismil setecientos tres”.

Y siguiendo con los números, ¿habíais visto alguna vez hacer una división de esta forma? Os reto a que averigueis el 'mecanismo' japonés y a partir de ahora lo implantéis para calcular a cuanto tocáis cada uno en el botellón (dejad ya la calculadora del móvil que sois muy grandecicos!!):

Los nipones son muy organizados, y sobre todo en el tráfico, tanto de vehículos (conducen por la izquierda, como los ingleses) como los humanos. Japón es un país que sufre anualmente miles de terremotos (algunos de ellos graves) y la cultura japonesa se ha adaptado soberbiamente a estos cataclismos naturales, de forma que para ellos un terremoto no es más que un contratiempo más. Los edificios están todos preparados para las embestidas terrestres, las puertas de éstos se abren todas hacia afuera (tanto en las casa como en los edificios públicos), de forma que sea mucho más rápido y fácil el desalojo y los grandes edificios suelen tener una línea pintada en el suelo que nos guía hacia la salida más cercana en caso de aparecer una urgencia.

Algo que llama mucho la atención al ocidental es que los servicios públicos se pagan al final del trayecto y no al principio. Por ejemplo, el autobús urbano se paga cuando te bajas, al igual que el metro o el taxi. Esta gente es más honrada que nosotros y no se aprovechan de la mamá que mete el carrito por la puerta de atrás del urbano para colarse con todo el morro y no pagar el billete.

Y cuando te bajas del autobús o del taxi ves cosas que te chocan. Es normal encontrar gente en cuclillas en la calle mientras esperan el autobús, el metro, o a un amigo. A veces encuentras a varias personas charlando en esa posición. Resulta realmente… étnico. Si a mi me tienen así 5 minutos me tienen que llevar a urgencias, que por cierto, no son gratuitas.

Los nipones odian ponerse morenos por lo que en cuanto más sol hace, más se cubren. Los discretos usan manga larga pero muchas japonesas llevan guantes largos (a lo Catherine Hepburn) y extraños gorros y coverturas faciales (a lo Michael Jackson en sus peores días).

El baño nipón es también peculiar: el retrete está computerizado. Se abre automáticamente cuando te acercas (cuando paseas por la sección de retretes en el supermercado te hacen la ola), el asiento está calentito, te pone música mientras haces tus cositas, te limpia el culo y te lo seca, y además tiene mando a distancia. El retrete está en una habitación y el resto en otra. Primero se duchan fuera de la bañera (el suelo tiene un desagüe), y luego se bañan. Usan la misma agua todos los miembros de la familia, uno detrás de otro. Y cuando entramos a una casa tenemos que cambiar los zapatos por zapatillas. Al entrar al baño, tenemos que cambiar de zapatillas de nuevo.

Con respecto a la comida japonesa, que personalmente me encanta, para los nipones hacer ruido al comer no está mal visto, de hecho hacen un ruido increíble, y puede ser considerado señal de educación ya que indica que estás disfrutando la comida. Los palillos los usan menos de lo que creemos y usan muy a menudo los cubiertos occidentales pues son inservibles para tomar determinados alimentos y/o platos.

Pasamos ahora a la sección de particularidades corporales. A los japoneses se les secan fácilmente los ojos por lo que necesitan colirios a diario, pero sus retinas resisten la luz intensa mucho mejor que las nuestras. Es difícil encontrar japoneses con gafas de sol pero fácil encontrarlos echándose gotas en los ojos. La cera de sus oídos es casi blanca y totalmente seca. La nuestra es oscura y húmeda. Además ellos casi no tienen cera, pero les gusta limpiarse los oídos con un artilugio llamado mimikaki mientras ven la tele sentados en el sofá. El mimikaki no es más que un palito de madera con la punta en forma de espátula.

Sus cabellos son totalmente cilíndricos. Una sección de un pelo japonés es circular, la de un pelo occidental es ovalada, y la de un pelo africano todavía más ovalada. Cuanto más ovalado, más se riza.

En la peluquería te afeitan absolutamente toda la cara excepto el blanco de los ojos, las encías, y los tímpanos. Además te dan un masaje consistente en una ráfaga de puñetazos en los hombros que te dejan nuevo.

Y para terminar, algo realmente curioso que estoy seguro muchos de vosotros desconocíais hasta ahora: los nipones nacen con una mancha azul entre la espalda y el culo llamada Moukohan, que desaparece a los pocos años. El origen de esta marca de nacimiento, que comparten también los coreanos, turcos y parte de China, lo encontramos en causas genéticas y consiste en la agrupación de melanocitos que se han formado durante la gestación del bebé y no se han disuelto aún (adaptación de Meristation).


Ya sabemos todos un poquito más sobre los japoneses, una cultura tan fascinante como desconocida para nosotros. Yo lo he dicho siempre: no me muero sin ir a Japón y pasear por Akihabara.

Un saludo. Mike.

3 comentarios:

Lui dijo...

Muy interesante Mike, aunque te fallan algunas cosas. Not odos tienen esos baños, porque ocupan mucho espacio, pero hay bañeritas/sauna compactas... algo así como un frigo por donde sacas la cabeza.
Y luego te falta su sentido del honor, sus programas de la tele (que sería de mi sin shingo mama y sin takeshi's castle) y lo más importante... su religion y su sentido del honor y del deber... por ejemplo de lo importante que es el honor, tienes a la princesa sadako...

Yo no me morire sin ir a ver templos shinto en Japon

PD: A ver si puedo ocmprarme el libro de Kirai

Mike Adán dijo...

Qué haríamos sin ti Lui... Cuando decidas irte para Japón me avisas y nos hacemos el viaje juntos :P

Manuel Villarejo dijo...

una mancha en el culo?? diossss a ver si es que cagan tinta china... xDD